La representación del nacimiento de Jesús se realizó con la participación de distintas iglesias y se convirtió en un símbolo de unión cultural y espiritual en la previa navideña.

Neuquén vivió una noche especial en el marco de las celebraciones navideñas, con la realización de un pesebre viviente que reunió a representantes de distintas iglesias de la ciudad, destacando el encuentro y la convivencia comunitaria alrededor del espíritu de la Navidad. 

El evento, que se llevó a cabo en la explanada del monumento a San Martín frente al árbol de Navidad instalado por el municipio, convocó a más de un centenar de vecinos que se acercaron a disfrutar de la puesta en escena. 

Organizado de manera conjunta por la parroquia María Madre de La Paz, la Iglesia Metodista Pentecostal Argentina y la Iglesia Impacto de Poder, entre otras, la propuesta buscó celebrar el nacimiento de Jesús desde el diálogo interreligioso y la fraternidad. 

Con música en vivo, actores y músicos que dieron vida a las escenas tradicionales, la representación del pesebre incluyó la llegada de María y José, guiados por la luz del Lucero, tal como dicta la tradición religiosa. 

Los organizadores señalaron que la iniciativa es “un llamado a la fraternidad y la paz”, valores que consideran esenciales tanto en la época navideña como en el contexto social actual. 

Para muchos asistentes, el pesebre viviente se convirtió en una expresión cultural y espiritual que trasciende lo estrictamente religioso, al funcionar como un espacio de encuentro y celebración compartida en tiempos de diferencias.

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