El agresor fue imputado por homicidio simple luego de que la víctima ingresara al predio, dañara autos y fuera reducido por personal de la empresa, antes de ser atacado brutalmente.
Un episodio violento en la ciudad de Añelo, Neuquén, terminó con un hombre muerto y un trabajador acusado de homicidio simple. La víctima ingresó en la madrugada del 16 de noviembre a un playón de estacionamiento de una empresa de servicios y rompió varios vehículos antes de ser reducido.
Según la fiscalía, cerca de las 0:30 la persona que luego murió —identificada como José Luis Retamal— dañó varios autos estacionados, entre ellos un Fiat Cronos perteneciente al acusado. El hombre fue inmovilizado por dos empleados a la espera de la policía, pero uno de ellos le dio golpes de puño y patadas con uso de botines de acero.
La secuencia quedó filmada por cámaras de vigilancia del predio. Las pericias determinaron que Retamal sufrió un traumatismo grave de cráneo, fracturas en el cuello y asfixia mecánica, lo que provocó su muerte.
La imputación recayó sobre el trabajador agresor, a quien se le atribuye el delito de homicidio simple. Aunque la fiscalía solicitó medidas de coerción —por considerar que existía riesgo de fuga— la jueza rechazó esas medidas aunque avaló los cargos.
La causa generó polémica ante la extrema violencia del ataque y el hecho de que la víctima ya había sido reducido y estaba inmovilizado cuando fue golpeado. Ese detalle es central en la acusación, dado que la agresión se produjo durante una situación de control. En este contexto, el imputado deberá responder por homicidio simple mientras avanza la investigación.





