La iniciativa provincial incorpora una asistencia económica de hasta un millón de pesos por hectárea, con financiamiento sin interés y sin gastos administrativos, destinada a respaldar las tareas de raleo y manejo cultural en el momento más delicado del proceso productivo. El objetivo es aportar estabilidad al sector en un contexto de costos crecientes y márgenes ajustados
El anuncio del programa generó expectativa en el sector frutícola, que atraviesa uno de los momentos más exigentes del año. Durante el raleo —una etapa clave para asegurar la calidad de la fruta— los productores deben afrontar altos costos de mano de obra y tareas culturales intensivas, en un contexto económico que presiona sus márgenes. Ante este escenario, el Gobierno provincial decidió intervenir con un esquema de acompañamiento que apunta a sostener la actividad y evitar que la falta de recursos afecte el rendimiento de la próxima cosecha.
La nueva línea de financiamiento, que contempla un millón de pesos por hectárea con tasa cero y sin gastos administrativos, fue diseñada para dar aire a los chacareros en el tramo más crítico del ciclo productivo. Según explicaron desde el Ejecutivo, la medida busca aliviar el impacto de los costos crecientes y permitir que las tareas esenciales no se posterguen o se realicen de manera incompleta por falta de liquidez. El objetivo es que cada productor pueda sostener el trabajo de campo sin interrupciones.
Además del alivio financiero, la iniciativa apuesta a brindar previsibilidad en un año marcado por la inestabilidad económica. Con este apoyo, la provincia intenta asegurar que las chacras mantengan sus niveles de producción y calidad, evitando una caída en la actividad que afecte no solo a las familias productoras, sino también a trabajadores temporarios, empaques y toda la cadena frutícola. La estabilidad del sector es considerada estratégica para la economía rionegrina.
El programa también busca fortalecer el vínculo entre el Estado y los productores, consolidando un esquema de acompañamiento más cercano y dinámico. Funcionarios provinciales remarcaron que la medida surge tras reuniones con cámaras y referentes del sector, quienes advirtieron sobre la necesidad de un respaldo concreto para atravesar esta etapa del año. La respuesta oficial pretende dar señales claras de escucha y acción frente a las demandas del valle.
Con este lanzamiento, el Gobierno provincial reafirma su intención de proteger una actividad que forma parte de la identidad económica de Río Negro. El apoyo económico, sumado a las políticas de asistencia técnica y acompañamiento productivo, apunta a sostener el empleo, asegurar la calidad de la fruta y mantener en marcha a un sector que afronta desafíos crecientes. La expectativa es que esta herramienta contribuya a que los productores transiten la temporada con mayor estabilidad y previsión.





