La adolescente desapareció hace un año en Santa Cruz junto a su padrastro, quien permanece prófugo y sobre quien pesa una alerta roja de INTERPOL.
Nayelly García Servín, la adolescente de 16 años desaparecida en Santa Cruz, lleva un año sin ser localizada. Según la principal hipótesis de la justicia, su padrastro, Juan Ignacio Esteban Apaza, de 32 años, habría secuestrado a la joven con fines de explotación sexual.
La última vez que se los vio fue el 23 de octubre de 2024. La adolescente había asistido al instituto donde estudiaba inglés y, al salir, se subió a una camioneta Ford Eco Sport manejada por Apaza, viajando rumbo al norte del país. El vehículo fue hallado abandonado a mediados de noviembre cerca de la frontera con Bolivia.
Un fallo publicado en el Boletín Oficial confirmó que Nayelly “sería víctima de un delito contra la integridad sexual” y precisó que Apaza se encuentra imputado por este ilícito. Se detallan sus características físicas: 1,68 metros de altura, contextura robusta, pelo negro corto, tez trigueña y ojos marrones. Sobre él pesa un pedido de captura vigente desde el 28 de octubre de 2024, con alerta roja de INTERPOL.
El 22 de julio pasado, la joven cumplió 16 años sin que la causa registre novedades recientes. La justicia y la policía realizaron allanamientos, y el Ministerio de Seguridad ofreció recompensas por información que permita dar con ambos.
La desaparición sigue siendo investigada con especial seguimiento por las autoridades provinciales y federales, pero hasta el momento no se han obtenido indicios que permitan localizar a Nayelly ni a su padrastro, manteniendo la causa en un estado de máxima alerta.





