Las encuestas muestran un escenario de dos fuerzas en la provincia: Juntos Defendemos Río Negro consolida su liderazgo ante el avance de La Libertad Avanza, mientras el peronismo se aleja del podio. En el centro del debate, la defensa de los intereses rionegrinos frente a los proyectos impuestos desde Buenos Aires.

La campaña en Río Negro avanza hacia una definición marcada por la polarización. Los últimos sondeos ubican a Juntos Defendemos Río Negro, el espacio liderado por Alberto Weretilneck, como una de las fuerzas con mayor respaldo, consolidando una preferencia que se sostiene en la gestión y la cercanía con las necesidades locales. En contrapartida, La Libertad Avanza busca capitalizar el descontento nacional, mientras el peronismo se encuentra cada vez más relegado.

Desde el oficialismo provincial destacan que el desafío de esta etapa no es solo electoral, sino también de identidad. “Defender Río Negro significa sostener una mirada propia, que priorice a los productores, a las economías regionales y a las familias rionegrinas por sobre los intereses de los grandes centros de poder”, remarcan desde el espacio de Weretilneck.

El discurso libertario, centrado en la crítica a la política tradicional, se enfrenta a la experiencia de gestión y al equilibrio institucional que propone el actual gobierno provincial. En ese contraste se define el clima de la campaña: continuidad de un modelo que privilegia la estabilidad y la producción local, o un salto al vacío con propuestas sin anclaje territorial.

Con el peronismo dividido y con menor incidencia en las encuestas, todo indica que el tramo final se disputará entre dos visiones opuestas del futuro rionegrino. Weretilneck y Juntos Defendemos Río Negro apuestan a profundizar el vínculo con la comunidad y reforzar su llamado al voto consciente: elegir a quienes defienden la provincia desde adentro y no a quienes responden a intereses nacionales.

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