El gobernador Alberto Weretilneck gestionó con éxito la implementación del Bono VMOS, una herramienta que permitió que más de 2.000 puestos de trabajo sean ocupados por rionegrinos. Con esta medida, la provincia marca un hito en políticas de empleo que priorizan el desarrollo local y la inclusión laboral.
Alberto Weretilneck destacó que la implementación del Bono VMOS representa una de las políticas laborales más importantes de los últimos años en Río Negro. Señaló que, frente a un escenario económico desafiante, era clave impulsar herramientas concretas para generar empleo genuino y fortalecer la producción local. Con gestión y planificación, la provincia logró poner en marcha este beneficio que se tradujo en resultados inmediatos y medibles.
El gobernador explicó que el eje central de esta iniciativa fue asegurar que los nuevos empleos se destinen a trabajadores rionegrinos. Gracias a este enfoque, más de 2.000 personas accedieron a puestos de trabajo en distintos sectores, consolidando un modelo de inclusión que parte del territorio y responde a las necesidades reales de la población. Para Weretilneck, se trata de una demostración de que el Estado puede intervenir con inteligencia para generar oportunidades.
Además, remarcó que el Bono VMOS no solo activa el empleo, sino que impacta directamente en el desarrollo económico de la provincia. La incorporación de mano de obra local impulsa el consumo, fortalece el entramado productivo y contribuye a evitar la migración laboral forzada. Esta estrategia, afirmó, promueve el arraigo y distribuye los beneficios en distintas localidades, potenciando el crecimiento regional.
Weretilneck sostuvo que este hito marca un antes y un después en las políticas provinciales de empleo. Subrayó que cuando las decisiones se toman con una mirada federal y comprometida con la gente, los resultados se ven en el corto y mediano plazo. Con firmeza, reafirmó que Río Negro seguirá priorizando a sus habitantes y construyendo oportunidades desde la gestión y la planificación.





