Durante una recorrida por el interior provincial, Pepe Ousset respaldó la gestión de Rolo Figueroa y subrayó que el modelo neuquino “se sostiene con hechos, no con discursos”. Afirmó que el desafío electoral es consolidar un equipo que piense y decida desde Neuquén, sin tutelajes externos.
Pepe Ousset destacó que la defensa de la neuquinidad no se construye con palabras, sino con una gestión comprometida y enfocada en las necesidades reales de la provincia. Durante su recorrida por el interior, sostuvo que el modelo impulsado por Rolo Figueroa es una muestra concreta de cómo gobernar desde el territorio, con decisiones que parten de la identidad local y no de intereses externos. Subrayó que cada política debe traducirse en soluciones visibles para la gente.
En sus declaraciones, Ousset remarcó que Neuquén necesita representantes que actúen con autonomía, sin depender de lineamientos nacionales que muchas veces desconocen la realidad del interior del país. Explicó que la fortaleza del proyecto provincial radica en su capacidad para generar desarrollo, empleo y obras sin esperar instrucciones desde Buenos Aires. Para él, ese es el camino para sostener un modelo propio y duradero.
Además, enfatizó que el desafío electoral consiste en consolidar un equipo político que piense, decida y gestione desde Neuquén. Consideró que la construcción de futuro requiere dirigentes con arraigo y compromiso, capaces de defender los recursos provinciales y priorizar el bienestar de sus habitantes. Según Ousset, no se trata de confrontar con la Nación, sino de hacer valer los derechos de quienes viven y producen en la provincia.
Finalmente, reivindicó la idea de que “la neuquinidad se sostiene con hechos, no con discursos”, resaltando que la política debe estar al servicio de las comunidades y no de estructuras partidarias externas. Afirmó que el desarrollo local es una tarea cotidiana que exige firmeza y gestión, y que ese es el rumbo que debe profundizarse en esta nueva etapa.





