El gobernador de Neuquén destacó que el despido de empleados públicos por delitos, ausentismo y fraudes forma parte de una medida central de su gestión, ordenar para distribuir y defender los recursos de todos los neuquinos.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, profundiza su política de “tolerancia cero” dentro de la administración pública provincial. En el marco del modelo neuquino, se dispusieron despidos de empleados estatales involucrados en delitos, fraudes o ausentismo reiterado, con el objetivo de garantizar un Estado ordenado y responsable.
Figueroa remarcó que estas medidas son parte de una gestión que busca “ordenar para distribuir”, asegurando que los recursos públicos se destinen a las áreas que más lo necesitan, como la salud, la educación, la seguridad y la obra pública. “Cada peso del Estado debe administrarse con responsabilidad y transparencia”, subrayó el mandatario.
Con este enfoque, el gobierno neuquino consolida un modelo de gestión que pone fin a los privilegios y promueve la eficiencia como principio rector del servicio público. De esta manera, Figueroa reafirma su compromiso con una administración moderna, ética y al servicio de todos los neuquinos.





