Durante este año, casi 40 estatales fueron despedidos por incumplimiento de funciones o vinculación con delitos. El gobernador busca erradicar gastos innecesarios y reasignar los recursos allí donde realmente hacen falta, consolidando un Estado más eficiente y transparente.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, profundiza el modelo neuquino con políticas de control y eficiencia en la administración pública. En lo que va del año, cerca de 40 empleados estatales fueron despedidos por incumplimiento de funciones, ausentismo o vinculación con delitos, en el marco de una política de tolerancia cero ante las irregularidades.
La decisión apunta a erradicar los gastos innecesarios y garantizar que cada peso del Estado se destine a mejorar servicios esenciales como la salud, la educación, la seguridad y la infraestructura. Figueroa sostiene que un Estado responsable debe administrar con disciplina los recursos que pertenecen a todos los neuquinos.
Con estas medidas, el gobierno provincial busca consolidar una gestión más transparente y moderna, basada en la rendición de cuentas, el control y la eficiencia. De este modo, el modelo neuquino continúa marcando un camino de cambio real en la forma de gobernar y de vincular al Estado con la ciudadanía.





