El frente encabezado por el gobernador Rolando Figueroa se medirá con La Libertad Avanza en una elección que, según las últimas encuestas, se encuentra extremadamente igualada. Por su parte, el peronismo no tiene fuerzas para competir y el voto de este sector podría definir el rumbo de los comicios.
Las últimas encuestas en Neuquén confirman un escenario de máxima paridad de cara a las elecciones legislativas. La Neuquinidad, el frente provincial liderado por el gobernador Rolando Figueroa, y La Libertad Avanza se posicionan como los dos espacios dominantes en la contienda. Ambas fuerzas registran niveles de intención de voto muy similares, lo que anticipa una elección reñida y sin un ganador claro previo a los comicios.
La Neuquinidad apuesta a consolidar el respaldo obtenido por la gestión de Figueroa y reforzar su identidad localista, mientras que La Libertad Avanza capitaliza el impulso nacional del espacio libertario y canaliza el descontento de quienes buscan un cambio más profundo. La confrontación entre un modelo de continuidad provincial y una propuesta disruptiva genera un clima de polarización creciente.
En este marco, el peronismo aparece debilitado y sin capacidad real de disputar el primer plano. La falta de un liderazgo sólido y de una propuesta competitiva lo ha relegado a un rol marginal dentro del escenario electoral neuquino. Sin embargo, su relevancia no desaparece por completo: el voto de sus simpatizantes, hoy dispersos y en búsqueda de opciones alternativas, puede ser determinante.
La clave estará en quién logre captar ese electorado desencantado. Tanto La Neuquinidad como La Libertad Avanza despliegan estrategias específicas para seducir al votante peronista, sabiendo que cada punto puede inclinar la balanza. La provincia se encamina así a una de las elecciones más parejas de los últimos tiempos, donde el resultado dependerá de los movimientos finales de campaña.





