A poco menos de un mes para las elecciones, nuevas encuestas apuntan a un escenario de gran igualdad entre el partido encabezado por el gobernador Rolando Figueroa, La Neuquinidad, frente a La Libertad Avanza. Por su parte, el peronismo no tiene fuerzas para competir y el voto de este sector podría definir la elección.
A medida que se acercan las elecciones legislativas de 2025, el clima político en Neuquén se vuelve cada vez más competitivo. Las encuestas más recientes muestran un escenario de paridad casi absoluta entre La Neuquinidad, el espacio liderado por el gobernador Rolando Figueroa, y La Libertad Avanza, que busca consolidar el impulso generado a nivel nacional. Ambos frentes se disputan voto a voto un electorado que se muestra dividido entre un modelo provincialista y una propuesta de corte más ideológico.
La Neuquinidad apuesta a su identidad local, defendiendo la gestión y la autonomía provincial frente a los embates de la política nacional. Su estrategia se apoya en la presencia territorial y el respaldo a la figura de Figueroa. Del otro lado, La Libertad Avanza intenta canalizar el voto del descontento con un discurso directo y disruptivo, captando especialmente a sectores jóvenes y desencantados con la política tradicional.
El peronismo, que en otras elecciones solía ser un actor central, se encuentra en uno de sus momentos más débiles. Sin una conducción clara y sin un candidato con verdadero peso competitivo, quedó relegado a un tercer plano. No obstante, su importancia radica ahora en el caudal de votantes que aún conserva, muchos de los cuales permanecen indecisos o dispuestos a migrar hacia alguna de las dos fuerzas principales.
En este contexto de extrema paridad, la elección se definirá por la capacidad de seducción en los últimos días de campaña. Tanto La Neuquinidad como La Libertad Avanza despliegan estrategias para captar al electorado huérfano del peronismo y al votante independiente. Lo único certero es que el resultado será ajustado y cada voto contará como nunca.





