La medida de fuerza prevista para el fin de semana fue levantada tras una negociación que incluyó mejoras laborales y ajustes operativos en vuelos nacionales.
Los pasajeros que planeaban volar este sábado respiraron aliviados: el paro de controladores aéreos fue desactivado tras un acuerdo entre el gremio y autoridades nacionales. El conflicto giraba en torno a condiciones laborales y la necesidad de actualizar procedimientos de control en aeropuertos con alta congestión.
Entre los puntos acordados se destacan mejoras en la jornada laboral, incorporación de tecnología para optimizar el flujo aéreo y un nuevo protocolo para vuelos en Aeroparque, uno de los más transitados del país. También se estableció una mesa de seguimiento para evitar futuros conflictos.
La resolución fue celebrada por las aerolíneas y los operadores turísticos, que temían pérdidas millonarias. Aunque el sector sigue en tensión, el acuerdo representa un paso hacia la modernización del sistema aéreo argentino, clave para el turismo y la conectividad regional.





