Con una inversión superior a los 500 millones de dólares, la provincia selló acuerdos con organismos internacionales para garantizar la continuidad de los proyectos a lo largo de la provincia. El plan, enmarcado en el modelo neuquino, busca asegurar rutas más seguras, potenciar el turismo y mejorar la salida de la producción en cada comunidad.

Entre las obras previstas se encuentran tramos clave de la Ruta Provincial 67, que vincula los accesos a Vaca Muerta, la ampliación de la Ruta 23 hacia la cordillera y la modernización de accesos a ciudades turísticas como San Martín de los Andes y Villa La Angostura. También se planifican intervenciones en corredores productivos del norte neuquino, fundamentales para el transporte de petróleo, gas y producción agrícola-ganadera.

Figueroa subrayó que el financiamiento se obtuvo a través de convenios con organismos multilaterales de crédito y que los desembolsos están asegurados para garantizar la continuidad de los trabajos. “Neuquén demuestra que cuando hay planificación y gestión, los proyectos avanzan más allá de los vaivenes nacionales”, sostuvo.

El mandatario provincial remarcó que el objetivo es mejorar la seguridad vial, reducir los costos logísticos de las economías regionales y acompañar el crecimiento del turismo, una de las principales fuentes de ingresos de la provincia. Además, señaló que la red vial renovada permitirá una mejor integración territorial, acercando a comunidades que hoy se encuentran aisladas o con dificultades de acceso.

Con este plan, el gobierno neuquino busca dejar capacidad instalada que trascienda a su gestión, consolidando un modelo de desarrollo basado en infraestructura estratégica y en la previsibilidad de las inversiones.

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