La provincia alcanzó cerca de 120.000 trabajadores registrados y un crecimiento del 4% respecto al año anterior, en un contexto nacional marcado por la pérdida de más de 100.000 puestos de trabajo. El gobernador explicó que este logro responde a una estrategia basada en planificación, autonomía municipal e integración provincial.
El mandatario explicó que los resultados se deben a una política de planificación sostenida, que combina la integración provincial con la autonomía municipal. “Cada ciudad tiene la posibilidad de desarrollar su potencial, y desde el Gobierno provincial acompañamos con infraestructura, capacitación y reglas claras para atraer inversiones”, afirmó.
Entre los sectores que más aportaron a la creación de empleo se destacan la construcción, los servicios vinculados a la energía y la agroindustria. Estas áreas no solo generaron puestos de trabajo directos, sino también oportunidades indirectas para pymes y comercios locales, fortaleciendo el entramado productivo provincial.
Weretilneck sostuvo que el desafío es mantener el dinamismo alcanzado y seguir generando condiciones para que los rionegrinos accedan a empleos de calidad. “El crecimiento del trabajo registrado refleja que estamos en el camino correcto: planificando con seriedad, apostando a la diversificación productiva y garantizando que los recursos se traduzcan en más oportunidades para nuestra gente”, concluyó.





