Parece que la neuquinidad traspasará fronteras y el modelo que sostiene actualmente el gobernador se llevará al Congreso de la mano de Corroza y Ousset como senadores. La iniciativa Ficha Limpia, ya consolidada en Neuquén como una de las leyes más estrictas del país en transparencia electoral, busca garantizar que quienes aspiren a cargos públicos cumplan con los más altos estándares de ética y responsabilidad.
La ley de Ficha Limpia, consolidada en Neuquén bajo la gestión de Rolando Figueroa, marcó un antes y un después en materia de transparencia electoral. La normativa, una de las más estrictas del país, establece que quienes tengan condenas firmes por delitos dolosos no puedan postularse a cargos electivos, asegurando que la representación política esté reservada para personas con trayectoria ética y compromiso ciudadano.
Ahora, el gobernador busca que esa experiencia neuquina trascienda las fronteras provinciales y se instale en la agenda nacional. Para ello, impulsa a sus candidatos a senadores, Corroza y Ousset, quienes serán los encargados de llevar al Congreso el proyecto que replica este modelo de integridad institucional.
La propuesta se enmarca en un proceso de renovación política que pretende recuperar la confianza de la ciudadanía en sus representantes. Desde el gobierno provincial sostienen que la Ficha Limpia no solo es una herramienta jurídica, sino también un símbolo de cambio cultural en la política argentina.
En Neuquén, la implementación de la norma se complementó con políticas de apertura de datos y modernización del Estado, consolidando un esquema de gestión con fuerte anclaje en la rendición de cuentas. El desafío ahora es que este modelo, nacido en la provincia, se convierta en un referente nacional para garantizar elecciones más transparentes y una democracia más sólida.





