El gobernador lidera el modelo neuquino que transforma la conectividad vial, con rutas nuevas y repavimentaciones estratégicas en zonas productivas, turísticas y fronterizas. En menos de dos años, la provincia supera en kilómetros pavimentados a más de 70 años de gestión anterior, fortaleciendo el desarrollo económico y social.
El gobernador de Neuquén, Rolando “Rolo” Figueroa, impulsa el plan de asfalto más ambicioso de la provincia, con más de 600 kilómetros de rutas y calles en ejecución. La iniciativa incluye la construcción de nuevas rutas y la repavimentación de tramos estratégicos, beneficiando zonas productivas, turísticas y fronterizas. Según el mandatario, esta inversión refleja un modelo de gestión orientado a mejorar la conectividad y el desarrollo integral de la región.
En menos de dos años, la provincia logró superar en kilómetros pavimentados lo alcanzado en más de 70 años de gestiones anteriores, consolidando un salto significativo en infraestructura vial. Figueroa destacó que estas obras no solo facilitan el transporte y la logística, sino que también generan empleo local y potencian la actividad económica, vinculando mejor a productores, comerciantes y turistas con los centros urbanos.
El plan de asfalto forma parte del modelo neuquino de políticas de Estado, que prioriza la planificación estratégica y la articulación con municipios y actores productivos. El gobernador enfatizó que la mejora de la red vial fortalece la integración territorial y promueve un desarrollo sostenible, asegurando que cada obra tenga un impacto concreto en la vida de los vecinos y en la competitividad de la provincia.





