El gobernador neuquino aseguró que es necesario trabajar para lograr tener un reparto más justo de los recursos. Mientras algunas provincias reciben hasta $700 por cada $100 que aportan, Neuquén debe sostenerse con recursos propios para mantener obras e inversiones.

El gobernador de Neuquén, Rolando “Rolo” Figueroa, manifestó su preocupación por la disparidad en el reparto de recursos que reciben las provincias argentinas. Según sus declaraciones, por cada 100 pesos que la provincia aporta a la Nación, solo retornan 41, lo que obliga a Neuquén a financiar gran parte de sus obras e inversiones con recursos propios. Esta situación, en su opinión, genera un escenario injusto que limita el desarrollo equitativo entre jurisdicciones.

Figueroa destacó que, mientras Neuquén enfrenta estas restricciones, otras provincias llegan a recibir hasta 700 pesos por cada 100 que aportan, lo que amplía aún más la brecha de posibilidades de inversión y desarrollo. Esto no solo implica una inequidad financiera, sino que también repercute en la capacidad de ofrecer mejores servicios públicos y en el impulso de proyectos de infraestructura esenciales para el crecimiento.

El mandatario insistió en que es necesario avanzar hacia un sistema de coparticipación más equilibrado, que reconozca el aporte real de cada provincia y sus necesidades particulares. Para Neuquén, una provincia con fuerte actividad hidrocarburífera y energética, este cambio resultaría crucial para reinvertir parte de la riqueza generada en su propio territorio y potenciar el bienestar de sus habitantes.

Finalmente, Figueroa llamó a abrir un diálogo nacional serio y transparente sobre la distribución de los recursos, buscando un esquema que garantice igualdad de oportunidades y promueva el desarrollo federal. Según su visión, un reparto más justo no solo beneficiaría a Neuquén, sino que contribuiría a un país más equilibrado, evitando que algunas regiones crezcan a costa del esfuerzo desproporcionado de otras.

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