En esta oportunidad fueron 3 empleados públicos: un chofer acusado de violencia de género, un auxiliar escolar condenado por robo con armas y un policía con consumo confirmado de drogas. El gobernador Rolando Figueroa aseguró que la prioridad es asegurarse de que los agentes públicos tengan buena conducta y cumplan con sus funciones.
El gobierno de Neuquén sigue firme en su política de «tolerancia cero» frente a conductas incompatibles con la función pública. En los últimos días, tres agentes estatales fueron desvinculados de sus cargos: un chofer acusado de violencia de género, un auxiliar escolar con condena firme por robo a mano armada, y un agente policial que dio positivo en un control de consumo de estupefacientes.
La decisión forma parte de una serie de medidas impulsadas por el gobernador Rolando Figueroa, quien remarcó que no se puede permitir que quienes representen al Estado incurran en hechos delictivos o conductas inapropiadas. «La prioridad es asegurar que los empleados públicos tengan buena conducta y cumplan con sus funciones», sostuvo el mandatario provincial.
Desde el Ejecutivo señalan que se está realizando un relevamiento exhaustivo de los antecedentes del personal en todas las áreas de gobierno, con el objetivo de garantizar transparencia y responsabilidad en la administración pública. La medida busca no solo sancionar casos puntuales, sino también enviar un mensaje claro sobre los estándares que se exigen para quienes integran el Estado.
Con estos nuevos despidos, el gobierno provincial refuerza su postura de mantener una administración ejemplar y comprometida con los valores éticos. La iniciativa cuenta con respaldo social y forma parte de una estrategia más amplia para recuperar la confianza ciudadana en las instituciones.





