Durante el mes de julio, la región neuquina concentró gran parte de la extracción total de crudo del país, mientras que la provincia rionegrina sufrió una caída del 12,93% en su producción. Esta disparidad impacta en la distribución de recursos y limita las oportunidades de desarrollo vinculadas a la actividad hidrocarburífera en ambas regiones.
Durante julio, Neuquén se consolidó como la principal productora de petróleo del país, aportando el 60% del total extraído a nivel nacional. Esta cifra representa un récord histórico para la región, que superó por primera vez los 2 millones de metros cúbicos de crudo en un solo mes. Este crecimiento refleja el impulso sostenido que tiene la actividad hidrocarburífera en la zona, especialmente en la formación no convencional de Vaca Muerta, que continúa expandiendo su capacidad productiva.
En contraste, Río Negro presentó un escenario muy distinto, con una producción de apenas 87.359 metros cúbicos de crudo durante el mismo período. Además, la provincia sufrió una caída interanual del 12,93%, mostrando dificultades para mantener sus niveles de extracción. Esta reducción limita la participación de Río Negro en el mercado hidrocarburífero y afecta directamente los recursos que la región puede captar por regalías y desarrollo industrial.
La disparidad entre ambas provincias no solo se refleja en las cantidades extraídas, sino también en el impacto económico y social que genera esta actividad. Mientras Neuquén se posiciona como líder y principal motor del sector petrolero argentino, con importantes inversiones y crecimiento constante, Río Negro enfrenta desafíos que frenan su desarrollo energético y la diversificación económica vinculada a los hidrocarburos.
Este desequilibrio también tiene consecuencias en la distribución de recursos provenientes de la actividad, ya que Neuquén recibe una mayor porción de regalías y fondos para obras e infraestructura. Por su parte, Río Negro queda en una posición menos favorable para aprovechar las oportunidades de crecimiento y generación de empleo que ofrece el sector petrolero.
En resumen, la diferencia en la producción entre Neuquén y Río Negro durante julio refleja un panorama desigual en la industria hidrocarburífera regional. Mientras una se fortalece con un protagonismo creciente, la otra enfrenta la necesidad de implementar políticas y estrategias para revertir la caída y potenciar su actividad energética y económica.





