En una batalla épica que duró más de cinco horas, el español Carlos Alcaraz se consagró campeón de Roland Garros tras vencer al italiano Jannik Sinner en cinco sets. El encuentro marcó un hito en la historia del torneo parisino por su duración y nivel de intensidad. Alcaraz conquista así su primer título en la arcilla francesa y reafirma su lugar entre los grandes del tenis.
Carlos Alcaraz necesitó 5 horas y 26 minutos para doblegar a Jannik Sinner en una final que ya quedó registrada como la más larga del torneo desde su creación en 1891. Con parciales de 6-3, 2-6, 5-7, 6-4 y 6-3, el joven español desplegó un tenis de alto vuelo para imponerse en una Philippe Chatrier repleta que ovacionó a ambos jugadores. Fue un duelo marcado por los vaivenes, el desgaste físico y momentos de brillantez técnica.
El triunfo representa un nuevo paso en la consolidación de Alcaraz como uno de los referentes del circuito. A sus 22 años, el murciano suma su tercer título de Grand Slam tras haber ganado en el US Open y Wimbledon. Esta victoria en Roland Garros no solo le permite completar la triple corona en tres superficies distintas, sino también subir posiciones en el ranking mundial, en un año marcado por la alternancia en la cima.
Por el lado de Sinner, la derrota duele pero no empaña una actuación memorable. El italiano, recientemente ascendido al número uno del ranking ATP, mostró una notable evolución en su juego y fue un digno rival en cada tramo del partido. A pesar del desgaste, mantuvo su nivel y obligó a Alcaraz a dar lo mejor de sí para vencerlo en los momentos clave.
El desenlace en París deja claro que la nueva generación del tenis ya es una realidad. Sin Nadal ni Djokovic en esta final, Alcaraz y Sinner ofrecieron un espectáculo que marca el inicio de una nueva era. La final más larga de Roland Garros no solo consagró a un campeón, también selló una rivalidad que promete grandes capítulos en los próximos años.





